Acerca de Mente en espiral


Una espiral es, entre otras acepciones:

  • Una curva plana que da vueltas alrededor de un punto indefinidamente, alejándose más de él en cada una de ellas: con cada vuelta, nos alejamos más del núcleo y perdemos la conexión con nosotros mismos.
  • Una sucesión creciente de acontecimientos: con cada vuelta, todo se nos hace más grande, lejano e incontrolable.

¿Te preguntas alguna vez cómo sería poder escapar de la espiral de dolor y angustia en la que vives? ¿Te preguntas por qué, si eres tú quien sufre, encima tienes que adaptarte y asumir la incomprensión de los demás? Parece injusto, ¿verdad?

Acabemos con el estigma

Me gustaría dar voz a todas las personas que sufren, se sienten incomprendidas y creen haber nacido en un mundo con el que no son compatibles. A quienes, como yo, se cansaron de oír y leer opiniones sobre lo que debemos hacer para estar bien. Especialmente consejos de quienes no saben lo que significa vivir en una espiral constante y se niegan a entenderlo.

No soy terapeuta, todas mis publicaciones se basan en mi investigación y experiencia personal. Mi deseo es contribuir a la concienciación con mi testimonio y el de quienes deseen participar en el blog. Y también crear un refugio donde el que sobre sea el estigma y no nosotros.

Lo que escribo está aquí para que sepas que, con independencia de lo que hayas vivido, no vales menos ni más que los demás y no tienes por qué dejarte manipular por quienes creen saber mejor que tú cómo hay que vivir.

Las enfermedades no se eligen. Ninguna de ellas. No tenemos por qué permitir que los demás nos culpen o menosprecien. Y, si lo hacen, no olvides que se debe a su ignorancia, no a tu problema.

Si en algún momento dudas porque sientes que vives contra corriente y nadie te entiende, te recomiendo que recuerdes esta cita:

«No es signo de buena salud estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma». Jiddu Krishnamurti.

No estamos solos. Un abrazo.

    Mar

    Mar

    Hace tiempo que perdí la cuenta de mis diagnósticos: ansiedad, depresión, fatiga crónica, cervicalgia crónica, intestino irritable, fibromialgia... Y en el camino he descubierto que no somos el problema, sino el síntoma de una sociedad enferma que nos estigmatiza.

    Somos muchos los que sufrimos día a día y no podemos adaptarnos a las exigencias del sistema actual. No estamos solos. Aquí hay un hueco para ti. Juntos somos más fuertes y nuestra sensibilidad nos hace más humanos.